
El 'Ligonus de Discotecus' opera amparado en la noche. Es un cazador compulsivo y constantemente busca nuevas presas a las que convertir en sus trofeos de caza. Es inasequible al desaliento y su táctica más común es el agotamiento de la presa aunque hay presas difíciles de abatir...
Veamos algunos de los métodos que emplea:1 Iniciando conversación:
¿Está vacío este asiento?
Sí, y el mío también va a estar vacío si te sientas ahí.
Escondiéndome de ti.
¿No nos hemos visto en algún otro lugar antes?
Sí, por eso no voy más a ese lugar.
Te conozco de algún lado pero no se de dónde.
Puede ser, soy recepcionista en la clínica para hombres con problemas sexuales.
¿Cuándo dices que es el entierro?
¿Puedo invitarte a un trago?
En realidad preferiría que mejor me dieras el dinero que cuesta ese trago.
¿Qué signo eres?
De negación.
Hola, ¿No salimos juntos una vez? o ¿Tal vez dos?
Debió haber sido una. Nunca cometo dos veces el mismo error.
2 Hablando del trabajo:
Soy fotógrafo. He estado buscando un rostro como el tuyo.
Soy cirujana plástica. También he estado buscando un rostro como el tuyo.
Así es que, ¿A qué te dedicas?
Soy travesti.
3 Adulando:
¿Cómo hiciste para ser tan bella?
Probablemente me tocó la parte que te correspondía.
Tu cuerpo es como un templo.
Lo siento, pero hoy no hay misa.
4 Ofreciendo la Luna:
Por ti iría hasta el fin del mundo.
Ya estás tardando.
Bueno, empecemos con la cuenta bancaria.
¿Me das tu número de teléfono?.
Está en la guía.
Sí, pero no sé tu nombre.
También está en la guía.
¿Me puedes dar tu nombre?
¿Por qué? ¿No tienes tú uno?
¿Saldrías conmigo el Sábado?
Lo siento, pero me va a doler la cabeza el fin de semana.
Ya la vi.
Si te viera desnuda moriría feliz.
Si yo te viera desnudo probablemente me moriría de risa.
¿Tu casa o la mía?
Las dos... tú a la tuya y yo a la mía.
7 A la desesperada:
Estoy seguro que podría hacerte muy feliz.
¿Por qué? ¿Al fin te vas?
Puedo ver que me deseas.
Uuuy, es cierto, te deseo fuera de aquí.
¿Qué dirías si te pidiera que te casaras conmigo?
Probablemente nada. No puedo hablar y carcajearme al mismo tiempo.
Vale: ¡Lárgate!.















































