Aunque os imaginéis una vida llena de glamour y reconocimiento, de clubes de fans que profesan una admiración desmedida, ser un superhéroe es algo muy complicado, no solo has de salir continuamente a hacer el bien sin importar si te duele la cabeza o estás constipado sino que, además, tienes que mantener constantemente tu identidad secreta para preservar a tus seres queridos de posibles ataques por parte de tus adversarios.
Es una vida muy ajetreada que no te deja tiempo para nada, que te niega el cariño y afecto que tan necesarios son tras una dura pelea. Por eso no es de extrañar que, en algunas ocasiones, tu corazón se llene de gozo cuando te enfrentas a alguien que te resulta atractivo (o simplemente porque cuando 'pica' alivia poder 'rascarse').

A fin de cuentas si muchas parejas se forman entre compañeros de trabajo, por aquello de que el roce hace el cariño, tampoco es imposible que se forje una relación entre rivales.
Y es que al amor no hay que ponerle barreras (aunque no estaría de más ponerle un poquito de decoro).
(Dame un besito, picarón!) Pero estas resultan ser relaciones complicadas en las que surgen múltiples problemas.
(¿Y no será mejor que te quites el traje, que a este paso nos vamos a hacer un nudo?)Lamentablemente, en la mayoría de ocasiones están abocadas al fracaso...
(¡Maldita identidad secreta!)
Y ese culito se queda pasando hambre.
(¡Maldita identidad secreta!)Y ese culito se queda pasando hambre.













